La aerotermia es un sistema de calefacción, agua caliente y, si se diseña para ello, refrigeración que funciona con una bomba de calor: toma la energía que tiene el aire de la calle y la lleva al agua de tu casa. Por cada kilovatio de electricidad que consume, entrega entre tres y cuatro de calor. En Madrid, con inviernos fríos y veranos muy calurosos, es el sistema que mejor aprovecha una sola instalación para todo el año.
Cómo funciona, paso a paso
Una instalación de aerotermia tiene tres piezas:
- La unidad exterior. Tiene un ventilador y un compresor. Hace pasar el aire de la calle por un circuito con gas refrigerante que absorbe su calor, incluso cuando fuera hace frío.
- El intercambiador y la unidad interior. El compresor eleva la temperatura del refrigerante y ese calor pasa al agua del circuito de calefacción.
- Los emisores y el depósito. El agua caliente llega a radiadores, suelo radiante o fancoils, y otro circuito calienta el depósito de agua caliente sanitaria de la vivienda.
Es el mismo principio de un frigorífico funcionando al revés: en lugar de sacar calor del interior y echarlo fuera, lo coge de fuera y lo mete en casa. En verano el ciclo se puede invertir para refrescar.
Qué significa que rinda «tres o cuatro veces»
El rendimiento de una bomba de calor se mide con el COP (en un momento concreto) y el SCOP (la media de toda la temporada). Un SCOP de 4 quiere decir que, a lo largo del invierno, cada kWh eléctrico se ha convertido en unos 4 kWh de calor. Una caldera de gas, en el mejor de los casos, convierte cada kWh de gas en algo menos de uno de calor.
Ese rendimiento depende sobre todo de dos cosas: la temperatura de la calle y la temperatura a la que tiene que calentar el agua. Cuanto más baja sea la segunda, mejor trabaja la máquina. Por eso el suelo radiante y los radiadores de baja temperatura sacan más partido a la aerotermia que los radiadores pequeños de hierro que piden agua muy caliente.
La aerotermia en el clima de Madrid
Madrid capital está en la zona climática D3 del Código Técnico: inviernos con noches de helada, veranos secos por encima de 35 °C y mucha diferencia entre el día y la noche. Eso tiene dos consecuencias prácticas:
- La potencia se calcula por zona. No necesita la misma máquina un piso en Chamberí con vecinos por todos lados que un chalet en Torrelodones o en Boadilla del Monte con cuatro fachadas. En la Sierra la temperatura exterior de diseño es varios grados más baja que en el centro.
- La refrigeración pesa. En la mayoría de las casas de Madrid el frío en verano es tan importante como la calefacción en invierno. Si la vivienda tiene suelo radiante o se van a poner fancoils, una sola aerotermia cubre las dos cosas.
En pisos, chalets y comunidades
La mayor parte de la vivienda de la Comunidad de Madrid son pisos, y ahí la pregunta no es técnica sino de sitio: dónde va la unidad exterior. Muchas ordenanzas y estatutos de comunidad no permiten equipos en la fachada principal; las soluciones habituales son la terraza, el patio de luces o la cubierta del edificio.
En los edificios con calefacción central (frecuentes en Salamanca, Retiro o Chamberí) la aerotermia se plantea para toda la comunidad, sustituyendo la sala de calderas, y es una decisión de junta. En los chalets del Noroeste y de la Sierra (Las Rozas, Pozuelo, Majadahonda, Galapagar) y en los adosados del sur (Getafe, Fuenlabrada, Leganés) la instalación es individual y suele caber sin obra en la parcela.
Cuándo compensa y cuándo no
Compensa especialmente cuando:
- Se sustituye una caldera de gasóleo o una calefacción eléctrica por acumuladores.
- La vivienda tiene o va a tener suelo radiante.
- Se quiere calefacción y refrigeración con una sola instalación.
- La casa está razonablemente aislada o se va a mejorar el aislamiento.
Compensa menos cuando la vivienda es muy pequeña, tiene una caldera de gas natural moderna y bien dimensionada y no se quiere refrigeración: el ahorro existe, pero tarda más en pagar la inversión. Lo explicamos con números en aerotermia o caldera de gas.
Lo que tiene que calcular el instalador
Antes de dar precio, una empresa instaladora habilitada tiene que calcular la carga térmica de la vivienda (cuánto calor pierde en el día más frío), decidir la potencia de la máquina con la temperatura exterior de diseño de tu municipio, revisar si tus radiadores sirven y dimensionar el depósito de agua caliente para las personas que viven en la casa. Un presupuesto que no enseña ese cálculo no es comparable con otro.
Ayudas en Madrid
Sustituir una caldera por aerotermia puede acogerse a la deducción del IRPF por mejora de la eficiencia energética y, según el caso, a los programas de la Comunidad de Madrid, del Ayuntamiento de Madrid y a los Certificados de Ahorro Energético. Los explicamos uno a uno en ayudas para aerotermia en Madrid y puedes estimar lo tuyo en la calculadora de ayudas.
Preguntas frecuentes
¿La aerotermia funciona con las heladas de la Sierra de Madrid?
Sí. Las bombas de calor actuales siguen produciendo calor con el exterior por debajo de cero; lo que baja es el rendimiento en esas horas. Por eso en Collado Villalba, Guadarrama o Galapagar calculamos la potencia con la temperatura exterior de diseño de la zona, que es más fría que la de la capital.
¿Se puede instalar aerotermia en un piso?
Sí, si hay un sitio para la unidad exterior que la comunidad acepte (terraza, patio o cubierta) y hueco para la unidad interior y el depósito de agua caliente. En muchos edificios de Madrid la fachada principal no se puede tocar; lo vemos en la visita.
¿La aerotermia también da frío en verano?
Puede darlo si la instalación lo prevé: con suelo refrescante o con fancoils. Con radiadores normales no refresca. En Madrid, con veranos de más de 35 °C, conviene decidirlo antes de instalar.
¿Qué mantenimiento necesita?
Una revisión anual de la bomba de calor y del circuito hidráulico, y la limpieza de la unidad exterior, que en Madrid acumula polvo y polen en primavera. No hay combustión, así que no hay revisión de gas.